La libertad del Alma

 

Libertad del alma“La obra de Saint-Exupéry recoge el testimonio único de un piloto que supo ver el peligro con ojos de poeta”
(André Guide)

Antoine de Saint-Exupéry alternó la pasión por la aventura con la reflexión sobre el significado último de la existencia. Su obra literaria, claro reflejo de una apasionante biografía (1900-1944), nace de su entrega a los demás a través de su vocación de piloto. Esgrimiendo una prosa incisiva y lírica capaz de conmover al lector, ensalzó en todos sus libros el valor de la amistad, el heroísmo como meta y la responsabilidad como estandarte de la conducta moral; temas todos ellos que encuentran su plasmación definitiva en el mundo descubierto por ”el principito”, su obra más conocida aunque, puede, la menos comprendida.

Este escritor y aviador francés nos legó una de las historias más bellas jamás contadas con la que pequeños y no tan pequeños hemos vibrado al recorrer junto a un niño muy particular, un viaje existencial a través del conocimiento.

Todos los que le conocieron decían de él que era un tremendo soñador. Según sus maestros fue un alumno regular y poco disciplinado, a la vez que un tanto reservado, no muy amante de los deportes, pero cautivado totalmente por la poesía. Alimentada por esta pasión – la poesía-, su literatura se alzaría cargada de gran fuerza simbólica y un enorme poder de penetración en la más honda realidad, sin perder su capacidad para el razonamiento y la argumentación. Sus biógrafos coinciden en señalar su facilidad para pasar de la risa al llanto, así como sus constantes cambios de carácter. Necesitaba al igual que un niño que le hicieran caso. Requería muy a menudo la presencia de sus seres queridos, en especial de su madre que ejerció una gran influencia en su vida. De su madre aprendería el respeto hacia las personas. Sus amigos recuerdan que prefería escribir desde bien entrada la noche hasta las primeras horas de la mañana, manteniéndose con tazas de café fuerte… y escribía, escribía sobre su preocupación fundamental: el ser humano.

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